Cada venta, retiro y apertura del cajón queda con nombre, hora y un registro que nadie puede borrar. Para que sepas qué pasó, aunque no estés en el local.
La dueña de una tienda de accesorios tenía faltantes que nadie sabía explicar, y la sospecha caía sobre su cajera.
Con klamit se revisó el turno completo, movimiento por movimiento. El dinero sí estaba: era el fondo de caja que nadie había capturado.
Eso es klamit: no adivina quién fue. Te enseña lo que pasó.
Voy en persona: tableta, lector de código de barras, impresora de tickets y cajón. Capacito a tu equipo ahí mismo.
Cada cajera entra con su cuenta. Lo que cobra, cancela o saca del cajón queda a su nombre.
Cuánto se vendió, quién cobró, y si la caja cuadró en cada local. Desde tu celular, el día que quieras.
Un sistema lleno de candados hace que tus empleados busquen cómo saltárselo. klamit deja trabajar y guarda registro de todo.
Cuando alguien hace algo fuera de lo normal, no lo impide: queda escrito con su nombre. Y cuando todo está bien, también queda claro.
No es un sistema que se descarga y ya. Instalo cada local en persona, te atiendo por WhatsApp, y si hace falta, voy a tu negocio.
Si tu local vende $100,000 al mes, klamit te cuesta menos del 1%. Con que evite un solo faltante, ya se pagó.
Sí. klamit funciona en línea para que veas tus números desde donde estés. Te recomiendo una red solo para el negocio, y te ayudo a dejarla bien.
Una tableta Android, un lector de código de barras, una impresora de tickets y un cajón de dinero. Si ya tienes algo, revisamos si sirve.
Solo tú y las personas que tú autorices. Cada negocio está separado de los demás, y tus cajeras solo ven lo que necesitan para cobrar.
Claro. Voy a tu negocio, veo cómo trabajas y te enseño cómo quedaría. Sin compromiso.
Me cuentas cómo trabajas y te digo si klamit te sirve. Si no, también te lo digo.